No todas las empresas están obligadas a someter sus cuentas anuales a auditoría. Sin embargo, en determinados casos, la auditoría se convierte en una obligación legal, con independencia de que la empresa lo considere necesario o no.
Desde una asesoría fiscal y contable en Lanzarote, una de las consultas más habituales es saber cuándo una sociedad está obligada a auditarse y qué criterios se utilizan para determinarlo.
Cuándo es obligatoria la auditoría de cuentas
La legislación mercantil establece que una sociedad deberá auditar sus cuentas anuales cuando, durante dos ejercicios consecutivos, cumpla al menos dos de los criterios económicos y laborales definidos por la normativa.
Estos criterios se evalúan siempre al cierre del ejercicio y se aplican de forma conjunta, no aislada.
Criterios que determinan la obligación de auditoría
Una sociedad mercantil estará obligada a auditar sus cuentas si cumple, durante dos ejercicios consecutivos, al menos dos de las siguientes condiciones:
- El total de las partidas del activo supera los 2.850.000 euros
- El importe neto de la cifra de negocios anual supera los 5.700.000 euros
- El número medio de empleados durante el ejercicio es superior a 50 trabajadores
Estos límites están recogidos en el artículo 257 del texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital.
Importancia del criterio de los dos ejercicios consecutivos
Un aspecto clave que suele generar confusión es el requisito de la continuidad en el tiempo.
Es importante tener en cuenta que:
- No basta con superar los límites en un solo ejercicio
- Si solo se superan en un año, no existe obligación de auditar
- La auditoría pasa a ser obligatoria únicamente cuando se superan los límites en dos ejercicios consecutivos
- Del mismo modo, la obligación puede desaparecer si dejan de cumplirse los criterios durante dos ejercicios seguidos
Este enfoque busca evitar que variaciones puntuales obliguen a auditar a empresas de forma innecesaria.
Qué implica estar obligado a auditarse
Cuando una empresa está obligada a auditar sus cuentas, debe:
- Nombrar un auditor de cuentas inscrito oficialmente
- Someter sus cuentas anuales a revisión independiente
- Presentar las cuentas auditadas en el Registro Mercantil
- Asumir los costes y plazos asociados al proceso
Una asesoría contable puede ayudarte a anticipar esta obligación y preparar la empresa con suficiente margen.
Por qué conviene revisar esta obligación con antelación
Muchas empresas superan los límites sin ser plenamente conscientes de ello, especialmente en fases de crecimiento.
Contar con un asesor en Lanzarote permite:
- Revisar los datos contables y laborales de forma preventiva
- Determinar si existe o no obligación de auditar
- Planificar el proceso con antelación
- Evitar incidencias legales o registrales
La auditoría obligatoria no es una sanción, pero sí un requisito legal que conviene gestionar de forma ordenada.
Recomendación desde una asesoría fiscal y contable
Si tu empresa se acerca a los límites legales o ha experimentado crecimiento reciente, es recomendable:
- Analizar los datos de los dos últimos ejercicios
- Revisar activo, facturación y plantilla media
- Valorar el impacto de una posible auditoría
- Consultar con una asesoría fiscal y contable en Lanzarote
Una revisión a tiempo evita sorpresas y facilita el cumplimiento de las obligaciones mercantiles.